20070422

Chepis: El fugitivo


Yo recuerdo que cuando tenía unos 6 años, y acompañaba a mi mamá a la bodeguita del chino de la esquina, siempre me sentía tremendamente tentado por los chiclets y sublimes que se encontraban en exhibición en el mostrador, prácticamente al alcance de mis manos. Sabía de antemano, que no me comprarían chuchería alguna, para evitar arruinar mi apetito, y mi propina semanal, que si no mal recuerdo eran algo aproximado a 3 soles, era demasiado preciada como para malgastarla en golosinas.

Más de una vez me sentí tentado de hacerlo, y una vez, lo hice. Sin embargo, tras dar tres pasos hacia la puerta, sentí la presión del mundo sobre mi espalda, dos ojos enormes y de fuego mirándome, y mis piernas se tornaron dos columnas de plomo. Media vuelta, y "señor, casi me voy sin pagarle."

Unos poquísimos años después, viviendo en España, al acompañar a mi madre a hacer las compras semanales en el supermercado, me encontré en una situación especial. Había una oferta que prometía regalar un cd de música de verano, por la compra de un six pack de Coca Cola de 2 litros. Pero mi mamá ni fregando me iba a comprar un six pack de Coca Colas de 2 litros! Jamás! Y sin embargo, en alguna de aquellos paquetes de 6 botellas, el cd que debía estar pegado a ellas, se encontraba suelto.

Y zaz! Misteriosamente se introdujo debajo de mi polo.

Como el criminal más peligroso, continué el resto de las compras, sudando frío, no porque me vaya a atrapar la policía o la seguridad del local, pero sí que me vaya a atrapar mi madre. En ese entonces, mi madre era todavía una figura físicamente intimidante para mi, hoy en día, la llevo en mi bolsillo cuando salimos de paseo.

Horas después de cometida la felonía, me encontré en casa, regodeándome de la hazaña frente a mi hermano, quien abría los ojos como platillos cuando observaba los intensos colores centelleantes del Cd. Minutos más tarde, mi madre se enteró del crimen por mi incapacidad de encontrar una respuesta rápida y lógica sobre mi posesión del artículo por el que rogué en el super, y que no se me había otorgado.

Así que me sentaron delante de ambos, padre y madre, y jugaron a la rutina de "policía bueno/policía malo" por algo de una hora conmigo. Yo, aterradísimo de lo que podría sucederme si volvía a la escena del crimen, fui esa misma tarde y devolví el artículo a su posición original.

Casi me salí con la mía.

Y ese recuerdo siempre me viene a la mente cuando hago las compras en Wong y veo las ofertas. Y recuerdo otras pendejadillas más, pero que contaré en otro momento.


11 comentarios:

Hada Morena on 6:55 p. m. dijo...

Mientras leí el "post" lo acompaño la canción tan particular del Agente 007, no me preguntes por que rayos esa canción ... pero así fue...

tan tan an tan tannnn, tan tan tan tannnnn, tiruri, tiruri, tan tan, tan tan tann tan nnnnnn, tiruri, tiruri...

JajajJajajaja! Tu ma' me hizo recordar esos ojos de autoridad de mi abuela cuando no podíamos hacer algo.. uy, aun me dan escalosfrios al recordarlo... JaJajJajjajj

Hada Morena on 6:56 p. m. dijo...

No sé, en serio, por qué rayos mi mente asoció la canción con tu relato...

No lo sé....................

peregrino on 8:01 p. m. dijo...

Jajaja no estamos libres de culpa, yo alguna vez me lleve una bolsita de globos de agua.... jajajaja, en banda por que fue con mis amigos, jajaja, que recuerdos.

Nos leemos.

alfredo dijo...

no

no las cuentes en otro momento

cuentalas YA

jajaj

el mas desesperado

sonjoj_warma on 9:25 p. m. dijo...

jajaja buena historia

saludos

Laura Zaferson on 9:25 p. m. dijo...

yo una vez fui al salad bar de wong y llene un recipiente de rica fruta fresca... y, mientras hacia compras, me lo iba comiendo... y luego me lo acabe y bote el recipiente al basurero! Y me olvide de pagar! LO JURO!! Me acorde en mi casa... :-S

pd. me encanto el post!

Serendipity on 11:36 p. m. dijo...

Faceta tuya desconocida. La tendré en cuenta la proxima vez que vengas a mi casa. A partir de la fecha revisaré siempre esa mochila azul, aunque tu no tengas ojitos dormilones.

El Chepis on 8:50 a. m. dijo...

Oe, tu cartera es más grande que mi mochila.

Además... de tu casa no me llevo nada. Tu viejo me come.

Cora on 9:02 a. m. dijo...

Chhepissssssssss!!!!

No em sabía esa.... Que tenebroso pasasdooooo!!!!!

Me encantó la anécdota! Todos tenemos por ahí una que otra "pendejadilla..."

Un beso,

Mu on 11:32 a. m. dijo...

yo estoy invicta.

revisen si quieren:)

Dragón del 96 on 3:50 a. m. dijo...

Una vez me robe un CUA CUA de un sta isabel. Otra vez no me robe nada, peor me detuvieron... es que siempre he tenido cara de foraja... jajaja.

Slaudos.